¡Es más grande que los camiones de bomberos!
Lo desenterraron en Estados Unidos en 1907 y su esqueleto se encuentra en el Museo de Historia Natural del Carnegie Hall de Nueva York.








Para responder a estas interrogantes hay que tener en cuenta la estructura ósea de otros terópodos de gran tamaño, sobre todo, de los espinosáuridos, la familia a la que perteneció este carnívoro gigante. Por ejemplo, el Barionyx y el Suchomimus. Ambos presentaban brazos lo suficientemente largos como para manipular alimento pero les faltaba mucha fuerza para realizar maniobras con los mismos, por lo que es muy poco probable que estos dinosaurios aplicaran “llaves de lucha libre” como lo hace el Espinosaurio en Jurassic Park 3. Este mismo patrón se ve en otros dinosaurios como el Allosaurio, el Giganotosaurio y el Carcharodontosaurio. Todos estos poseían brazos esenciales para manipular comida y atacar utilizando sus garras pero les faltaba fuerza y longitud para usar sus extremidades superiores de la manera en que lo hizo el Espinosaurio en la la tercera película de Jurassic Park. Otro factor interesante es la mandíbula. Los espinosáuridos se caracterizan por poseer mandíbulas similares a las de los cocodrilos pero más estrechas, achatadas y alargadas. Éstas cuentan con adaptaciones poco comunes en otros dinosaurios carnívoros. Tenían una inclinación de forma curvada en la parte delantera las mandíbulas superiores, en donde se ubicaban los dientes más largos y eran formidables para atrapar a sus presas sin que éstas escaparan. Por otro lado, la nariz estaba ubicada en la parte posterior del hocico, lo que también los distinguía de otros terópodos. Basándose en la estructura craneal, en los dientes finos y rectos y en la ligera constitución de las mandíbulas de estos dinosaurios, los paleontólogos determinan que los espinosáuridos no podían ejercer suficiente presión mandibular como para derribar a un animal de gran tamaño, por lo que es muy probable que sólo se hayan alimentado de criaturas mucho menores que ellos. Para confirmarlo, se llevó a cabo un estudio basado en la estructura ósea de las mandíbulas del Barionyx. El experimento demostró que el animal no podría usar su boca para atacar presas grandes sin sufrir heridas severas en la misma, del mismo modo que ocurriría con un gavial (una especie de cocodrilo que sólo puede alimentarse de peces y fauna de tamaño menor). Esto dio a conocer que los espinosáuridos poseían una alimentación distinta a la de otros terópodos grandes. Entonces, ¿qué comían?
A pesar de todas las adaptaciones que impiden al Espinosaurio abatir presas de gran tamaño, sería imposible que un animal tan grande pudiera sobrevivir alimentándose únicamente de peces y fauna menor, ya que aunque estaría recibiendo una buena cantidad de nutrientes, sería imposible que un animal de semejante tamaño consiguiera una cantidad suficiente de peces como para saciar su enorme apetito, por lo que otro aspecto a considerar es la posibilidad de que el Espinosaurio y el resto de su familia practicaran una dieta carroñera. La carne en descomposición comienza a perder su valor nutricional en un corto período de tiempo pero podría ayudar a un animal a satisfacer su apetito. Al combinar la dieta piscívora con la necrofagia, el Espinosaurio estaría llevando a cabo un balance alimenticio que además de permitirle recibir la nutrición necesaria, también lo ayuda a sentirse satisfecho. Para un espinosáurido, no sería ningún problema alimentarse de animales muertos o bien, ya cazados por otro depredador. En el caso del Espinosaurio, podría hacer uso de su gran tamaño y de igual manera, utilizar su vela dorsal para parecer más grande aún de lo que es y de esta forma, ahuyentar a otros carnívoros que ya estén alimentándose de una carcasa.
En conclusión, podemos afirmar que el Espinosaurio, así como todos los espinosáuridos, poseía una dieta piscívora combinada con una carnívora, algo poco común y quizá, único en los terópodos gigantes. Este animal poseía adaptaciones que le permitían capturar animales ágiles y escurridizos más fácilmente que cualquier dinosaurio carnívoro grande jamás encontrado, y alimentarse de cadáveres de otros dinosaurios. Su estructura mandibular nunca antes vista en otros terópodos era muy eficaz al momento de capturar peces y animales pequeños, así como a la hora de arrancar pequeños trozos de carne de animales muertos y atrapar pterosaurios, y posiblemente, pequeños reptiles marinos. Los músculos de la mandíbula eran perfectos para levantar peces de un poco más de una tonelada de peso, crías de dinosaurios (incluyendo de otros dinosaurios carnívoros) y otros animales pequeños. Sus fosas nasales ubicadas en la parte posterior del hocico, le permitían sumergir gran parte del mismo a una profundidad perfecta para atrapar a un pez, además de ser útil a la hora de devorar una carcasa. La ubicación de la nariz era eficaz en situaciones como estas, en las cuales, sobre saldría de del agua o del cuerpo descompuesto de otra criatura. Su cuello largo y poco robusto, facilitaba a este animal, sumergir la cabeza a la profundidad necesaria para capturar cualquier pez que nade en las cercanías. La garra en el primer dedo de cada pata delantera era ideal para capturar peces o para perforar cadáveres. Con todas estas adaptaciones y características el Espinosaurio estaba diseñado para una dieta que incluía desde peces hasta carroña. Con una dieta tan variada, este carnívoro recibiría los nutrientes necesarios para proporcionar energía a su macizo cuerpo.